Hablar de Lionel Messi es hablar de la cabra. Es decir, del mejor. A sus 38 años el atacante argentino sigue deleitando con su fútbol en Estados Unidos. Esta pasada noche en el triunfo de Inter Miami ante New York City (0-4), el jugador que ha hecho gran parte de su carrera deportiva en el FC Barcelona, anotó un doblete y luego dio una asistencia.
Si su recital con la pelotita está dando la vuelta al mundo una vez más, también lo está haciendo un gesto, que aunque suele ser habitual en él, nunca está de más recalcar. Si es querido y mueve masas por todas partes es por el don de jugar a fútbol y por ser un gran tipo.
Una vez acabó el encuentro, mientras se dirigía al túnel de vestuarios y saludaba a una grada volcada con el ’10’ tuvo el bonito detalles de pararse a atender a una aficionada en silla de ruedas. Mucho más que fútbol.




