Leo Messi aterrizó en el ambicioso proyecto del Inter Miami, tras abandonar el fútbol europeo por primera vez, para hacer historia y lo logró de la forma más grande. A inicios de diciembre el argentino, superlativo y escogido MVP de la final ante los Vancouver Whitecaps, logró el primer título de la Major League Soccer de toda la historia del club de David Beckham, quien logró convencer al astro para recalar en la liga de Estados Unidos tras no poder volver a ser futbolista del FC Barcelona.
Coronó de esta forma una temporada en la que Messi volvió a ser absolutamente determinante y demoledor. MVP lógico de la temporada, con un total de 29 tantos anotados, más que ningún otro, y siendo también el máximo asistente de la competición. Todo eso a sus 38 años, lo que adquiere un significado todavía mayor. Su impacto en la final ante los Whitecaps de Thomas Müller también fue significativo. Estaba pasándolo mal Inter Miami y Messi dio dos asistencias, una de ellas simplemente magistral, para que se finiquitara el encuentro ante una afición rendida a sus pies.
Fue más que simple final para Leo, que sumó su título 48 en toda su carrera, ampliando la distancia como el que más ha logrado en toda la historia, quedando atrás ya Dani Alves (43), en segunda posición. Más que eso, Messi celebró el que fue su último partido junto a Jordi Alba y Sergio Busquets, que decidieron colgar las botas antes de darse la final y le pusieron un broche dorado que los convirtió en auténticas leyendas.
“Que terminen así su carrera es muy lindo, se lo merecían por lo que han sido, de los más grandes de la historia en su posición”, indicó un emocionado Messi al término del partido. Parece que al argentino aun le queda cuerda para rato, así lo dicen al menos sus estadísticas. Y este 2026 es año de Mundial, con Argentina defendiendo trono. ¿Será Messi capaz de repetir?.




