Un comentario lanzado al aire por la mujer de Brandon Aubrey mientras estaban viendo un partido de fútbol americano provocó un ‘click’ en la cabeza del actual kicker (chutador) de los Dallas Cowboys. “Tú chutarías mejor que él” fue la escueta valoración de la esposa a una acción de un kicker, el jugador encargado de ganar puntos extras chutando a palos.
Y Brandon, sentado en el sofá y que ya había dejado el deporte profesional y había regresado a la ‘vida real’, empezó a darle vueltas al asunto de volver. Tuvo una corta experiencia en el soccer (fútbol convencional) en la que no llegó a cuajar para alcanzar el primer equipo de Toronto de la MLS por varias razones y, ni por asomo, hubiera pensado que acabaría formando parte de un equipo de fútbol americano.
En la USL
Brandon Aubrey (14/3/1995) creció jugando al fútbol. Criado en Plano, Texas (en el área metropolitana de Dallas), un hervidero futbolístico donde nacieron otros grandes jugadores de la MLS como Kellyn Acosta y Keaton Parks, la decisión de dedicarse al fútbol profesional fue para él natural. Recibió una beca para la Universidad de Notre Dame, entonces con uno de los mejores programas de fútbol del país donde lo compaginó con sus estudios de ingeniero de software durante cuatro temporadas.
Aubrey se fogueó en Toronto FC II tras ser elegido en primera ronda del draft
Toronto FC Entonces fue seleccionado en el puesto 21 de la primera ronda del draft de la Major League Soccer de 2017 por Toronto FC. Las dificultades de Aubrey en Toronto se acentuaron por el hecho de que fue seleccionado en un momento en que salió una buena hornada de jugadores de las academias de los clubes con brillantes promesas de la zona de Toronto que se habían formado bajo los mismos principios de juego que el primer equipo, eran más jóvenes y podían costar menos, todo ello en una plantilla ya repleta de estrellas que llegó a tres finales de la liga MLS entre 2016 y 2019. A pesar de destacar en su temporada de novato con el entonces filial del club en la USL, el Toronto FC II, Aubrey no regresó para una segunda temporada. Pasó un año más en el fútbol profesional con el Bethlehem Steel, el filial del Philadelphia Union en la USL por aquel entonces, antes de colgar las botas de soccer.
El salto al fútbol americano
Tras el ‘click’, decidió invertir en un entrenador de chuts y darle una última oportunidad a su carrera profesional. Mientras trabajaba a tiempo completo de ingeniero de software, entrenaba los ratos libres y, durante la pandemia de COVID-19, en su garaje. Tres años después, los Birmingham Stallions lo seleccionaron como pateador titular del equipo para la temporada 2022. Aubrey aceptó una reducción salarial de más del 50% para dejar su carrera como ingeniero de software y unirse al equipo. Tras dos temporadas exitosas con los Stallions, que juegan en primavera (en contraposición al calendario de la NFL), llegó al campamento de entrenamiento de verano de los Dallas Cowboys de 2023.
Brandon Aubrey, durante un partido contra New York Giants
Frank Franklin/AP Compitiendo por un puesto en la plantilla en el último partido de pretemporada del equipo, tuvo la oportunidad de anotar un gol de campo de 59 yardas —una distancia enorme incluso en la élite— y probablemente consolidar su lugar en el equipo. Falló. Pero, como en su vida de atleta profesional, se presentó una segunda oportunidad. Más tarde, a ocho minutos del final del último cuarto, Aubrey intentó una segunda toma en un tiro de 59 yardas. La metió entre los postes.
Firmó por los Cowboys y no decepcionó: el ‘rookie’ de 28 años, ha acertado 81 de sus 92 intentos de patada, lo que representa un 88%. Pero quizás lo más impresionante es que ha logrado acertar 27 de sus 30 intentos desde más de 50 yardas, un asombroso 90%, siendo de 65 yardas el más largo anotado (el récord es de 68 yardas).
Aubrey ha conseguido la presente temporada, 36 anotaciones de campo de 42 intentos (85’7%). Y todo por un simple comentario y una segunda oportunidad que supo trabajar y aprovechar.




